En el mundo de la moda, los
desfiles de alta costura iniciaron como una manera de brindar las más novedosas
prendas a los clientes consentidos, personalidades de la política y el cine que
otorgaban un reconocimiento público al diseñador o marca al portar sus
creaciones.
Pero las estrellas y
personalidades han evolucionado tanto, que hoy es más rentable que una
personalidad determinada se deje ver en una alfombra roja con una creación de
determinado diseñador, que toda la parafernalia y costes que implica un desfile
de moda como se concebían en la época de los 60.
En la tecnología, hubo un tiempo
que Futurama (Expo de Nueva York 1939) era una muestra con un objetivo:
Entregar al público en directo la experiencia de como seria el estilo de vida
en el futuro. Ahí se mostraban los adelantos tecnológicos de la época para dar
una idea de lo que el futuro nos traería. La exposición en si tenía un objetivo
y retaba a los participantes a hacer propuestas que derivaran en desarrollos
reales.

Así nacieron los Salones del Automóvil, un
espacio en el cual los más grandes exponentes de la industria daban a conocer
sus modelos y ventajas tecnológicas mas recientes. Los fabricantes develaban
sus más secretos desarrollos a todo el público y nos dejaban soñar con los
autos del futuro.
Hubo incluso un tiempo en el que los
fabricantes nos engañaron haciéndonos creer que era ahí donde nuestra opinión
importaba para que un vehículo saliera a producción.
La idea fue buena y funciona o funcionaria
si los medios de comunicación fuesen los mismos de las décadas de los 40.
Hoy día hay algunos salones muy destacados,
Tokio, Paris, recientemente Beijing, por su importancia comercial, Detroit,
cada vez más escaso, Ginebra y Frankfurt por citar algunos de los grandes, y un sinnúmero de exposiciones de
todo tamaño e importancia prácticamente nula.
Los primeros son el lugar donde
debutan mundialmente los protagonistas de la industria, los modelos muy
esperados por clientes y la industria, hasta unos que son simplemente
sucursales de los pisos de ventas de los dealers locales. Donde solo podrás ver
la gama actual y alguna colección particular.
El hecho es que el acceso a la información
global del que del que disponemos hoy por parte de las mismas marcas reduce
significativamente la capacidad de los medios para sorprender al cliente potencial ya que
generalmente, el seguidor de los medios especializados conoce de antemano las
ultimas novedades.
Lo anterior nos lleva a preguntarnos muy seriamente si la agenda de
salones internacionales tan ocupada ¿es realmente necesaria?
Para el público en general, pasar
una tarde en un salón del automóvil es una excelente forma de divertirse, para
las marcas es una forma de exhibir con presentaciones multimedia las
capacidades de despliegue espectacular de su empresa y para sus ejecutivos una
forma efectiva de saciar sus egos.
Pero para el espectador resulta desgastante
estar viendo los mismos 3 conceptos que han estado mostrando alrededor del
planeta derrochando recursos que se generan a través de los autos tan comunes y
corrientes que compramos en su red de distribuidores.
Y para las marcas, los costes asociados a estos eventos son enormes.
No nos mal interpreten; ¡Nos gustan los
autoshows! Para los aficionados a los autos son el equivalente a lo que es un parque de Disney para un
niño de 6 años, pero los medios de comunicación hacen un poco irrelevante la necesidad
de la inversión de una industria en presentaciones in-situ que en vez de
generar más ingresos que podrían usar para producir modelos de serie
verdaderamente relevantes.
Esperamos que los ejecutivos se den cuenta que
los clientes saben que muchos de sus conceptos están montados sobre plataformas
con mas de 20 años de existencia y que el publico esta hoy, mas informado que
nunca.
¿Por qué no copiar el modelo creado por Steve
Jobs y Apple? En el cual en eventos anuales y exclusivos, cada marca da a
conocer sus más recientes conceptos, novedades y desarrollos tecnológicos.
Estos eventos estarían dirigidos a los medios y los fans, quienes se encargarían
de crear expectativas realmente importantes para que estos se presentaran en
expos regionales seleccionados, digamos 3 por continente y reducir el número de
Autoshows a unas cuantas presentaciones globales de verdadera relevancia.
Hoy existen ejemplos verdaderamente
dolorosos en el que se engaña a la gente que quiere presenciar los adelantos
tangibles de la industria.
Industria
automotriz…!Sor-pren-de-nos!