5 dic 2024

Transmisiones automáticas: ¿evolución o estrategia de obsolescencia?

 

Pocas cosas en la vida generan tanta satisfacción como un cambio de marcha perfecto: ese clic que conecta al conductor con el auto, como si fueran uno solo. Pero desde hace algunos años parece que los fabricantes quieren robarnos ese placer. Los autos con transmisión manual están desapareciendo a un ritmo alarmante, y no por falta de entusiastas. Al contrario, este cambio se siente más como un movimiento estratégico para dirigirnos hacia opciones automáticas más costosas, más complejas y, por supuesto, más lucrativas en términos de reparaciones.

Land Rover Shift Stick / AutosMk


Hubo un tiempo en que un auto con transmisión automática era parte de los equipamientos de tope de gama. Incluso hoy, en los pocos autos que aún se ofrecen con ambos tipos de transmisiones, las versiones de transmisión estándar son básicas y de menor precio. Una estratega de posicionamiento que lleva ya décadas.


Según cifras de Edmunds, en Estados Unidos, menos del 1% de los autos nuevos vendidos en 2023 tenían transmisión manual, mientras que el 99% restante eran automáticos en alguna de sus variantes (CVT, doble embrague o convertidor de par). Este dato es un reflejo brutal de la realidad: las transmisiones manuales o estándar son una especie en peligro de extinción.

Pero ¿Es lo anterior realmente un avance tecnológico o estamos siendo víctimas de la obsolescencia programada?

Porsche Carrera T /AutosMk


El declive de las transmisiones manuales: ¿comodidad o conveniencia para las marcas?

En mercados como Estados Unidos, donde las transmisiones automáticas han sido la norma desde hace décadas, la tendencia no debería sorprendernos. Desde su introducción en 1940, cuando Oldsmobile presento el primer vehículo de producción en serie con transmisión automática, los clientes percibieron este tipo de transmisiones como una prestación extra, ya que permitía un manejo cómodo y que no requería de mayor pericia que apretar el acelerador para avanzar.

Hasta finales del siglo XX las transmisiones automáticas, principalmente de fabricantes americanos eran casi tan resistentes y libres de mantenimiento como una transmisión manual, pero a finales de siglo, la oferta de las transmisiones manuales decayó notablemente.

Jaguar Shift Knob AI Generated / AutosMk


En 2000, aproximadamente el 15% de los autos nuevos en Estados Unidos eran de transmisión manual. Dos décadas después, esa cifra se desplomó al 1%, según datos de Edmunds. La narrativa oficial nos dice que los consumidores simplemente prefieren la comodidad de las automáticas. Nadie quiere lidiar con el clutch (embrague) en un embotellamiento, y las generaciones más jóvenes, acostumbradas a la inmediatez tecnológica, ven el cambio de marchas como una tarea arcaica.

Los fabricantes pusieron como tarea a una nueva generación de ingenuos ingenieros la tarea de mejorar las transmisiones manuales con el fin, no solo de tener una conducción cómoda, sino también de reducir el consumo de combustible. Y entonces todo salió terriblemente mal… o bien, depende del lado de la moneda en el que te encuentres.

Transmisiones automáticas:

Las transmisiones automáticas modernas vienen en varias configuraciones:

CVT (Transmisión Variable Continua): La favorita de las marcas que buscan eficiencia de combustible.

Doble embrague: Ideal para deportivos, ofrecen cambios ultrarrápidos.

Automáticas tradicionales: Más comunes, con convertidor de par para suavidad en el manejo.

Aston Martin Vantage Shift Padle /AutosMk


En teoría, todas estas opciones son avances tecnológicos. Sin embargo, a medida que se vuelven más sofisticadas, también se vuelven más propensas a fallar. Por ejemplo, las transmisiones CVT, especialmente en modelos de Nissan, han sido reportadas como problemáticas por Consumer Reports y otras publicaciones confiables. Reparar una CVT puede costar entre $3,000 y $5,000 USD, un golpe devastador para cualquier bolsillo.

Las transmisiones PowerShift de Ford, utilizadas principalmente en modelos como el Focus y el Fiesta, han sido notoriamente problemáticas, acumulando numerosas quejas por fallas mecánicas. Estas fallas incluyen problemas de software, desgaste prematuro del embrague y sobrecalentamiento, especialmente en situaciones de tráfico pesado. Algunos de los problemas más comunes están relacionados con el diseño de los embragues secos en los modelos de motores más pequeños, que son más propensos a fallar en comparación con los sistemas de embrague húmedo usados en motores más grandes.

De acuerdo al Ford Owners Club, en términos de costos, las reparaciones de la transmisión PowerShift pueden variar ampliamente según el alcance del daño. Reemplazar el embrague puede costar entre $1,500 y $3,000 USD, mientras que reparaciones más completas de la transmisión pueden superar los $5,000 USD, especialmente si involucran la unidad de control de la transmisión (TCM) o un reemplazo completo de componentes internos. Estas cifras pueden aumentar si el vehículo está fuera de garantía​.

Ahora comparemos esto con una transmisión manual: cambiar un clutch cuesta entre $800 y $1,200 USD y, si tienes habilidad, podrías hacerlo tú mismo. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿realmente las automáticas son más convenientes, o solo un negocio más rentable para los fabricantes y sus departamentos de servicio?

Obsolescencia programada: el lado oscuro de las automáticas

La complejidad de las automáticas no es accidental. Cuanto más sofisticada sea una tecnología, más difícil será repararla sin equipo especializado. Esto garantiza que, cuando algo falle (y eventualmente lo hará), tengas que acudir a un servicio autorizado.

Un ejemplo claro es el incremento en las fallas de transmisiones modernas antes de los 150,000 km, según datos de reparadores independientes. Mientras tanto, un manual bien cuidado puede durar más de 200,000 km con mínimas intervenciones. Este patrón parece diseñado para asegurarse de que el costo de partes, mano de obra y mantenimiento sea más alto.

El factor emocional:

Los entusiastas del automovilismo saben que manejar un auto manual no es solo una cuestión técnica; es una experiencia. Cambiar de marcha implica coordinación, concentración y una conexión casi espiritual con el vehículo. ¿Qué es más satisfactorio que reducir de marcha justo antes de tomar una curva cerrada?

McLaren Artura /AutosMk


Además, el poder disfrutar de la potencia de un motor en un rango de revoluciones altas, es imposible con una automática actual. Aunque las transmisiones de doble embrague en deportivos como el Porsche 911 o el McLaren Artura son impresionantes, no reemplazan la sensación de control total que ofrece un manual. Es como comparar una comida casera con un platillo listo para microondas: ambos llenan, pero solo uno te deja una historia que contar.

Pros y contras de cada sistema

Automáticas: Pros y Contras

Pros:

Comodidad en el tráfico (olvídate del dolor de pantorrilla).

Mejor eficiencia en modelos avanzados.

Perfectas para conducción semiautónoma.

Contras:

Costos de reparación elevados (prepara tu cartera).

Mayor probabilidad de fallas en transmisiones económicas.

Menor durabilidad en el tiempo.

Manuales: Pros y Contras

Pros:

Mantenimiento simple y económico.

Mayor durabilidad con buen uso.

Conexión más directa con el auto.

Contras:

Poco prácticas en tráfico pesado.

Requieren habilidad, algo cada vez menos común.

Oferta limitada en el mercado actual.

¿Hacia dónde vamos?

La desaparición de los manuales parece inevitable. Incluso marcas tradicionalmente asociadas con la deportividad, como Porsche y BMW, están reduciendo las opciones manuales en sus catálogos. ¿El motivo? Las automáticas son más rentables, tanto en su venta inicial como en el ciclo de vida del vehículo.

Toyota Supra A90 Final Edition /AutosMk


Sin embargo, algunos fabricantes están escuchando a los puristas. Toyota, por ejemplo, tardó años en ofrecer una versión manual del Supra, pero ahora que está disponible, las ventas han sido sorprendentes. Esto demuestra que, aunque las automáticas dominan el mercado, aún hay un nicho para quienes valoran la conexión con el manejo.

Conclusión:

Para los amantes de los autos, una transmisión automática es para personas a quienes manejar les representa más que un placer un esfuerzo físico.

Y es cierto que en el día a día existen beneficios de las automáticas en ciertos contextos, pero no nos engañemos, la drástica reducción de producción de vehículos con trasmisiones manuales no es solo un cambio tecnológico, sino una consecuencia del cambio de plantas de poder en los autos. Los concesionarios obtienen la mayor parte de sus utilidades de la venta de servicio y mano de obra, y tener vehículos que, ya sea por falta de conocimiento del uso correcto de las transmisiones en sus autos, obsolescencia programada, o fallas en el diseño, requieran de servicios especializados y caros, asegura a las marcas que su red de concesionarios sobrevivan financieramente.

 

Créditos:

Fuentes:

Edmunds

Consumer Reports

U.S. Department of Transportation

Ford Owners Club

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