Hace algún tiempo, los clientes
de las marcas empezaron a elegir sus autos por las marcas de estos, porque cada
fabricante tenía características que los hacían únicos, con el paso del tiempo
y una oferta más variada, el cliente se volvió más específico en sus
necesidades de transporte y entonces elegía por configuración: Coupe, sedan,
convertible, wagon o pick-up. Mas tarde los conocedores elegían también por
potencia y torque del motor.
En la actualidad los clientes
están eligiendo ya por tipo de configuración motriz: combustión interna, turbo,
hibrido, hibrido enchufable, eléctrico.
Ya no bastará con que un auto sea rápido o eficiente. Para los clientes de esta nueva generación tecnológica, el auto deberá también de ser capaz de "pensar" y, aunque suene aun un poco absurdo, de conversar.





