En 1998, BMW adquirió los derechos para fabricar autos bajo la icónica marca Rolls-Royce, marcando un punto de inflexión en la historia de la automotriz británica. Desde entonces, Rolls-Royce ha pasado de ser un nombre asociado a lujo rancio a convertirse en un referente de lujo moderno, avanzando a la par de las demandas del mercado automotriz de alta gama.
Bajo el liderazgo de BMW, la marca ha mantenido su esencia artesanal mientras adopta tecnologías de vanguardia, redefiniendo su enfoque hacia un segmento más joven y dinámico de clientes. Un ejemplo perfecto de esta evolución es el Black Badge Ghost Series II, que encarna el equilibrio entre tradición y modernidad con un enfoque inquebrantable en la potencia y el rendimiento.
Una leyenda moderna
El Rolls-Royce Ghost, lanzado en 2009, fue concebido para atraer a una nueva generación de clientes de la marca, ofreciendo un enfoque más minimalista y centrado en el conductor que el Phantom. Sin embargo, no fue hasta la introducción del Ghost Black Badge en 2016 que la marca verdaderamente logró seducir a aquellos conductores que buscaban una experiencia más dinámica y atrevida sin comprometer el lujo.
Esta versión, con su apariencia oscurecida y un enfoque en
la conducción deportiva, se posicionó como una alternativa más rebelde y
técnica, ideal para aquellos que deseaban un Rolls-Royce diseñado tanto para
ser conducido como para ser admirado. El Black Badge Ghost Series II
refina aún más este concepto, mejorando aspectos clave de diseño y mecánica, y
haciendo de esta nueva edición una audaz declaración sobre lo que significa la
exclusividad en el mundo del lujo automotriz.
Mecánica:
Bajo el capó del Black Badge
Ghost Series II, yace una versión mejorada del motor V12 biturbo de 6.75
litros de Rolls-Royce. En esta iteración, el motor genera unos impresionantes
600 caballos de fuerza y 900 Nm de torque, lo que representa un aumento notable
en comparación con el Ghost estándar. Este incremento de potencia se acompaña
de una mejora en el torque, lo que asegura una aceleración suave pero potente,
permitiendo que el coche pase de 0 a 100 km/h en solo 4.5 segundos, un tiempo
impresionante para un vehículo de su tamaño y categoría.
El motor también incluye un modo
de conducción específico para el Black Badge, que, al activarse mediante
el botón 'Low', ajusta la respuesta del acelerador y aumenta la velocidad de
cambio de marchas en un 50%. Aunque la aceleración es más agresiva, el sistema
de suspensión Planar mantiene el característico "paseo en alfombra
mágica", con su amortiguación ajustable que suaviza cualquier imperfección
en la carretera. Este sistema, exclusivo de Rolls-Royce, incluye un
amortiguador superior adicional sobre la suspensión delantera para ofrecer una
maniobrabilidad ágil sin comprometer el confort, una hazaña difícil de lograr
en un auto de casi 2.5 toneladas.
Diseño: Sutileza y Rebeldía
El diseño del Black Badge
Ghost Series II es una evolución discreta pero impactante de su predecesor.
Aunque mantiene las líneas limpias y proporciones clásicas de Rolls-Royce, hay
elementos que lo distinguen como una pieza única dentro de la gama.
El tratamiento en cromo negro,
característico de los modelos Black Badge, adorna el icónico emblema del
Espíritu del Éxtasis y la parrilla Pantheon, ofreciendo una estética oscura y
refinada que resuena con la clientela más atrevida de la marca. En el caso del
Black Badge Ghost Series II, los detalles más notables se encuentran en el
rediseño de la parrilla inferior, que ahora cuenta con un patrón de dos franjas
de cromo oscuro que destacan su carácter más técnico.
Las llantas de 22 pulgadas,
diseñadas específicamente para esta versión, exhiben una geometría de radios
delgados que permiten una vista clara de los discos de freno, subrayando el
enfoque en el rendimiento dinámico del vehículo. Estas llantas, forjadas y
parcialmente pulidas, proyectan la complejidad mecánica del auto, mientras que
la combinación de su peso visual reducido y la agresividad de su diseño
enfatizan la deportividad y el carácter rebelde del Black Badge.
Interior:
En el interior del Black Badge
Ghost Series II, Rolls-Royce continúa con su temática oscura y técnica,
utilizando superficies de fibra de carbono técnica meticulosamente elaboradas.
Este material, tejido en un patrón de diamante, recubre diversas partes del
habitáculo, proporcionando una sensación de profundidad y lujo contemporáneo.
Un detalle que destaca es el exclusivo reloj de cromo negro ubicado en el panel
central, que añade una dosis de sofisticación técnica al interior.
El cuero perforado de los
asientos y los acabados de metal oscuro, logrados mediante deposición física de
vapor, añaden un toque moderno a un entorno que, de otra manera, sería
tradicional. Las costuras de contraste y los gráficos inspirados en la dualidad,
bordados en los asientos, refuerzan el tema de personalización extrema que
caracteriza a los modelos Black Badge.
Para los que buscan una
experiencia aún más personalizada, el Black Badge Ghost Series II ofrece
opciones de materiales innovadores como el textil Duality Twill, un
tejido de rayón hecho de bambú que puede ser bordado con hasta 2.2 millones de
puntadas. Este nivel de detalle y personalización no tiene paralelo en el mundo
del lujo automotriz, y es una clara invitación a los clientes a expresar su
individualidad de manera audaz y exclusiva.
¿Nos gusta?
¿Cómo no podría gustarnos? El
Black Badge Ghost Series II no es solo una evolución del Ghost, es una
declaración audaz de lo que puede ser un Rolls-Royce en el siglo XXI. Con su
diseño oscuro y técnico, su motor V12 mejorado y su enfoque en la conducción
dinámica, este coche redefine el lujo contemporáneo para una nueva generación
de clientes. La fusión perfecta entre tradición y tecnología coloca al Black
Badge Ghost en una liga propia, consolidándolo como una opción inigualable para
quienes buscan poder, exclusividad y personalización extrema en un solo
paquete.
Rolls-Royce Black Badge Ghost Series II
Especificaciones Técnicas:
Motor: V12 biturbo de 6.75 litros
Potencia: 600 CV (441 kW) a 5,000
rpm
Torque: 900 Nm a 1,700-4,750 rpm
Transmisión: Automática de 8
velocidades con modo Black Badge 'Low'
Velocidad máxima: 250 km/h
(limitada electrónicamente)
Consumo: 15.8-15.4 l/100 km
(WLTP)
Emisiones CO2: 359-348 g/km
(WLTP)
Suspensión: Planar Suspension con
Upper Wishbone Damper y amortiguadores ajustables
Frenos: Discos ventilados con
pinzas de alto rendimiento
Llantas: 22 pulgadas forjadas,
diseño exclusivo Black Badge
Peso: 2,490 kg
Créditos
Fuente & Imágenes: BMW ®
Nota: Todas las imágenes
publicadas en AutosMk ® son exclusivamente para uso editorial. Está prohibido
su uso para cualquier otro fin.
Todos los derechos de las imágenes son propiedad del fabricante del vehículo.