Si los autos franceses fueran tan
confiables como bellos, el mundo seria definitivamente un mejor lugar.
Y una muestra de la belleza del
diseño francés mas reciente es el nuevo Peugeot 408, una propuesta muy moderna
y aún más disruptiva.
¿Por qué?
Si los autos franceses fueran tan
confiables como bellos, el mundo seria definitivamente un mejor lugar.
Y una muestra de la belleza del
diseño francés mas reciente es el nuevo Peugeot 408, una propuesta muy moderna
y aún más disruptiva.
¿Por qué?