Ford le esta otorgando al
nameplate de Mustang el crédito y valor que siempre debió tener y que a finales
de la década de los 70s con el Mustang II estuvo a punto de desaparecer con un
auto que parecía el hijo adoptado del Pinto y después en los 90s cuando se
considero que Ford Probe podía haber sido el nuevo Mustang. Algo que
afortunadamente no sucedió.
Ahora con el Mustang en la solitaria
cumbre del desierto monte del Muscle Car Estadounidense, Ford no puede más que
honrar a su nameplate deportivo más exitoso.
