Mazda se ha distinguido por una manejo pulcro de marketing y producto, respaldado por una estrategia de mejora progresiva desde que se separo de Ford. Esto le ha ganado en pocas décadas un merecido respeto en la industria y en la mente del consumidor.
Ahora, ha dejado claro que no seguirá ciegamente la tendencia de electrificación total del mercado automotriz, sino que implementará una estrategia calculada y flexible bajo el enfoque "Multi-Solution". A través de su “Mazda Monozukuri Innovation 2.0” y la "Lean Asset Strategy", la compañía se está preparando para una transición escalonada hacia la movilidad eléctrica, maximizando la eficiencia y minimizando los riesgos financieros.
Mazda Monozukuri Innovation
2.0
Desde la introducción de su estrategia "Monozukuri Innovation 1.0", Mazda ha buscado optimizar sus procesos de producción con un enfoque en la digitalización y el desarrollo eficiente de productos. La versión 2.0 de esta estrategia da un paso más allá, incorporando modelado digital y desarrollo basado en software para acelerar el diseño y la fabricación de sus vehículos.
Uno de los avances más
significativos es la creación de un modelo vehicular integral que permite
simular y ajustar electrificación, seguridad avanzada y rendimiento de
conducción antes de la producción física. Esto no solo reduce costos, sino que
también permite a Mazda ofrecer una experiencia de manejo más refinada y
personalizada.
Fases de Transición
Mazda no solo incorpora estas soluciones,
sino que da a conocer como ha estructurado su transición hacia la
electrificación en tres fases lo que establece una ruta crítica y asegura la
confianza de sus inversionistas:
2022-2024 (Preparación):
Inversión en investigación y desarrollo para electrificación.
2025-2027 (Transición):
Introducción progresiva de modelos electrificados.
2028-2030 (Lanzamiento a gran
escala): Implementación de BEVs como parte fundamental de su oferta.
Este enfoque les permite navegar
los riesgos de costos elevados, políticas proteccionistas y variaciones en la
adopción de electrificación según las regiones. En 2030, Mazda estima que el
25% de sus ventas serán BEVs, lo que representa unas 400,000 unidades a nivel
global.
Como podemos ver, el enfoque
reactivo de Mazda le ha permitido conocer los problemas que otras marcas que se
lanzaron a la electrificación precoz han enfrentado, sus efectos y
consecuencias. De manera tal, que Mazda se toma la electrificación con la
reserva debida para evitar tragedias mercadológicas.
Mazda Iconic SP
El Mazda Iconic SP, el anticipado
sucesor del MX5, un deportivo eléctrico con motor rotativo y autonomía extendida
no solo es un concepto atractivo, con él se busca demostrar la viabilidad de
los EVs en el ADN de Mazda, y podría ser punta de lanza de la electrificación con
un modelo altamente deseado.
SKYACTIV-Z
Mientras tanto y a pesar del auge
de los BEVs, Mazda sigue apostando por la evolución de los motores de
combustión interna con el desarrollo del SKYACTIV-Z, un propulsor de 2.5
litros con mejoras en eficiencia térmica y cumplimiento de normativas como Euro
7 y LEV4 en Norteamérica. Su introducción está prevista para el próximo CX-5 en
2027, acompañado de un sistema híbrido propio de Mazda.
Plataforma BEV
Mazda también está desarrollando
su propia plataforma BEV, diseñada para adaptarse a distintos tipos de baterías
y necesidades del mercado. Además, la compañía se ha aliado con Toyota, Denso y
BluE Nexus para optimizar el desarrollo de arquitecturas eléctricas y trenes
motrices.
En China y Europa, Mazda ha
fortalecido su relación con Changan Automobile para producir modelos
electrificados, como el Mazda EZ-6, lanzado a finales de 2024 y que se
comercializará en Europa y Tailandia como Mazda6e.
Producción Flexible y
Reducción de Costos
El "Lean Asset", es el
proceso mediante el cual Mazda está optimizando sus plantas de producción para
fabricar BEVs y autos con motor de combustión en la misma línea, eliminando la
necesidad de una planta exclusiva para vehículos eléctricos. <lo anterior
supone un ahorro de miles de millones de dólares en producción, lo que asegura la
rentabilidad, lo que se contrapone con el modelo de producción masiva, que como
ya lo demostró en su momento GM y mas recientemente Nissan, el hecho de que
produzcas masivamente no asegura utilidad neta.
Con la anterior visión y la evolución
del concepto Monozukuri Innovation 2.0, el fabricante ha reducido un 85%
la inversión en instalaciones y un 80% el tiempo de preparación para la
producción de nuevos modelos.
ADN Mazda
Mazda está tomando un camino
pragmático hacia la electrificación, priorizando la eficiencia, la innovación y
la flexibilidad sin comprometer la "alegría de conducir" que la
define. Su enfoque multi-solución y su estrategia de "seguidor intencional"
en la transición hacia los BEVs muestran que la marca no tiene prisa por
electrificarse completamente, sino que se enfoca en ofrecer tecnologías
adaptadas a cada mercado y necesidad.
En un mundo automotriz donde la
electrificación es vista como la única respuesta, Mazda desafía la narrativa y
demuestra que hay más de un camino para llegar al futuro.
Créditos:
Fuente e imágenes: Mazda ®
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